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Sólo 19 de 80 universidades cumplen los requisitos de calidad que propone la reforma a la Ley 30

Revista Semana
22 de Junio de 2011

Si la reforma a la educación superior se aprobara hoy, solo una cuarta parte se ajustaría a las exigencia de calidad que contempla la propuesta. ¿En qué va el proyecto de ley?

Según el Ministerio de Educación, de las 32 universidades públicas y 48 privadas que existen en el país, sólo 19 cumplirían los cinco requisitos que hacen parte de la propuesta de reforma a la Ley 30 de educación superior, uno de los proyectos más importantes que estudiará el Congreso de la República en la próxima legislatura.

La propuesta se convirtió en tema de debate entre rectores y Gobierno y en la causa de fuertes protestas protagonizadas por los estudiantes. Si el proyecto se aprobara hoy, las 61 universidades que no cumplen con los cinco requisitos tendrían hasta ocho años de plazo -y no cinco como lo planteaba el proyecto inicial- para demostrar que cumplen los requisitos para seguir con este carácte

Calidad, Pertinencia y Responsabilidad social de la Universidad Latinoamericana y Caribe

José Dias Sobrinho 
Capítulo 3º de Tendencias de la Educación Superior en América Latina y el Caribe. IESALC- UNESCO 2008

Todas las reflexiones que siguen parten de una premisa fundamental: la educación es un bien público, derecho de todos, deber del Estado. Esta premisa afirma dos cosas importantes: a) no sólo todos tienen derecho a la educación, como también es un deber del Estado proveer a todos una educación de calidad; b) la educación no es un bien negociable, aunque pueda ser impartida también por actores privados. Al ser pública, la educación tiene que ser de calidad para todos. Por ello, son beneficiosos los mecanismos que cumplan con las funciones de promover y asegurar la calidad de las Instituciones de Educación Superior (IES) de acuerdo con las demandas prioritarias de la sociedad. En tanto bien público, el aseguramiento de la calidad no puede transformarse en un interesante rubro de comercio, sino que es imprescindible que sea un instrumento de profundización de los valores democráticos, fortalecimiento de la soberanía nacional y la identidad nacional.
Otra declaración inicial también es necesaria: como se puede leer en la literatura del área, es muy difícil definir satisfactoriamente la palabra “calidad”, especialmente cuando se refiere a la educación. Es muy común la referencia a su existencia, pero sin definir ni operacionalizar su significado. Ella es la base de nuestras apreciaciones, pero no sabemos expresar con mucha convicción lo que es la calidad. Hablar de calidad en educación superior es un desafío permanente, más aún cuando se está en medio de un proceso de expansión y privatización que trasforma la educación superior en un campo de fuerzas atravesado por múltiples disputas.
Ver texto PDF *

*Este  enlace lleva al libro completo, para ver el capitulo 3 se debe avanzar hasta la página 87 del archivo.

Inclusión social en las universidades

María Cristina Tenorio, (2009)
Posiciones, 3, 96-115


La educación superior se ha masificado en Colombia en las últimas décadas. Lo cual significa que ahora tenemos mejores tasas de cobertura en todos los niveles educativos, pero muy baja calidad. Claudio Rama plantea que la masificación de la educación en Latinoamérica ha creado la inequidad en la calidad: Las diferencias de calidad expresan una inequidad que además afecta a todo el sector al desperdiciar las certificaciones y se asocia a la pérdida de la ética universitaria. La baja calidad varía su centro entre el sector privado, público o extranjero en función de cada país.

¿Para qué sirve ingresar a la Universidad?

María Cristina Tenorio, (2008). 
Boletín El Observador Regional (Cidse), 6, 1-8.

Cada semestre, un alto número de primíparos ingresa a la Universidad del Valle con inmensas expectativas. Luego de pasar el leFES, inscribirse en una carrera, y ser admitidos, para muchos el sueño ya se cumplió: tienen cupo en la universidad y llegarán a ser doctores -quizá los primeros profesionales de su familia. Todos festejan, pues lograron lo más difícil: la admisión. Tanto para la familia, como para el o la joven, e incluso para sus profesores de colegio, haber sido admitido es la prueba de que el joven está listo para ser estudiante universitario. A semejanza de los ritos de paso de las sociedades tradicionales, el ingreso es el ritual, y lograr el cupo anhelado es garantizarse un lugar entre los elegidos; entre aquellos que gracias a sus méritos académicos podrán ascender socialmente y triunfar. No obstante, no se trata de situaciones análogas.

Política de educación “se raja” en calidad

Magda Páez Torres, Unimedios

El Ministerio de Educación Nacional concluye su gestión con cifras poco contundentes en cobertura. La calidad parece no haber formado parte de la política nacional y la educación superior fue la menos favorecida. Durante los últimos 8 años, en Colombia se ha hablado de una “revolución educativa”, como política bandera del Ministerio de Educación. Sin embargo, al analizar el alcance de este concepto, es claro que el proceso revolucionario en esta materia no se ha dado. Si bien la cifra de cobertura se ha ampliado, el déficit en calidad aún es notorio.

La educación superior, según afirmó el rector de la Universidad Nacional, Moisés Wasserman, ha sido una de las más descuidadas en esta política. “A la universidad se le ha mantenido con un presupuesto siempre en angustias, el Gobierno se ha abstenido de mirar la cobertura en posgrados y no hay un solo programa específico de apoyo a doctorados”, señaló.